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9 de febrero de 2012


y en la mía!

26 de enero de 2012

mail de rambo, dos años más tarde:


  • hi dani. I'm fine thank you. I promissed to you that I'll study english everyday. so i do it almost everyday. are you in Argentina now?


para referencias: http://www.cincosandias.com.ar/2010/03/yo-quiero-tener-un-millon-de-amigos.html

6 de agosto de 2011

la ternura es sólo japonesa



Yuki Takenaka*:
It's great news!!!! Already I have said that great news to Suguru:))) and he said Pls come to Japan Dani!! And meet us!! Now, he is in Vietnam, but he'll come back to japan for you :) If you are planning to come KYOTO in Japan, stay in my family house!! My mother and my family also look forward to meet you:))) Of course, when you stay my home every time:)))




*http://www.cincosandias.com.ar/2010/03/yuki-takenaka.html

24 de mayo de 2011

ah, el "hambre"

Volviendo al bar: me encanta estar ahì, estoy intentando ingerir cada gramo de informaciòn que puedo de cada persona que conozco, preguntar cosas y tratar de aprender de todo. Hoy hice una pizza y se me quemò, por ejemplo. Aprendizaje: quemar màs pizzas porque despuès me dejan comerlas.

7 de mayo de 2011

una vez que

bueno, creo que ha llegado el momento de dar el parte de mi situaciòn. me tomè mi tiempo para escribir porque las noticias no son tan buenas -o tantas.
palabra que resume mi situaciòn: desempleo.
pero empecemos por otro lado. quedamos establecidas finalmente en el piso del gòtico, un aguantadero de jipis vendedores de playa que yo sospechaba iba a desmoronarse si metìamos a una persona màs. poco a poco los invitados se fueron yendo. maru se volviò a andorra, quedando yo sola y a mi mercèd en el aguantadero. despuès se fueron otros y otros, hasta que finalmente quedamos mila, la serbia deprimida, pablo (argentino. su ùnico interès en el mundo es calamaro. habla de calamaro, sueña con calamaro, pone videos de calamaro. tiene tos y hace ruido con los dientes cuando duerme) y yo. dada nuestra situaciòn deprimente (mila puso un negocio de ropa acà y le robaron y le està saliendo todo mal y pablo se aburre mientras cuenta los dìas para llegar a la tierra de calamaro) anoche decidimos cortar la mala racha con una buena borrachera; asì que los tres nos sentamos en el living de nuestro piso, encontrados por la vida como estabamos, y nos tomamos dos vinos y un par de cervezas y nos fumamos todo lo que habìa a mano. un gran momento. claro que todo volviò a mì hoy a la mañana cuando me desperte con el taladro al otro lado de la pared a las 8 am (creo haberles comentado que estan construyendo justo atràs de mi habitaciòn. ademàs tienen esos horarios extraños, y pueden taladrar de 6 a 6 y cuarto, y cuando uno siente que ya està seguro para volver a dormir, arrancan de nuevo a las 7 y media). eeeeeen fin.
creo que el tiempo sin empleo me ha permitido hacer un anàlisis sociològico màs profundo de nuestro barrio: vivimos en el gòtico, un barrio bizarro. desde el balcòn se escuchan todos los dìas peleas: de putas con pakistanìes, de pakistanìes con pakistanìes, de policias con putas, etc. vivimos en frente a lo que acá se conoce popularmente como la "plaza del tripi" (oficialmente:plaza george orwell), siendo el tripi àcido. uno puede confiar en que siempre encontrarà un amigo en la plaza; es el lugar adonde van TODOS a tomar acido. no podrìa ni empezar a describir el tipo de locos que hay 24 horas de dìa en la plaza y alrededores: gente abrazandose a àrboles, durmiendo en el piso, muuucha gente revisando la basura, gente que te habla, otra que te grita, bue, de todo. igual, lo mejor del barrio son lo que aquì se conoce amigablemente como "pakis"; de dìa atendedores de supermercados pakis, de noche vendedores de cualquiercosaqueseteocurra. estàn agrupados en las esquinas y atacan a quien se anime a pasar (todos). si bien son inofensivos, tienen una manìa -creo yo- de hacerse medio temibles. vas caminando y alguien te sigue unos pasos y te susurra en el oìdo: "quierrrrres rrrraia? hach, hach? happy beer?". en fin; si llueve te venden paraguas, si hace frio, venden sacos, y si es de noche, merca. me encanta el barrio.
mi busqueda laboral es una catastrofe. me la paso caminando con 20 grados bajo cero, la lluvia golpeandome la cara, repartiendo curriculums y mandando por mail y todavìa no me llamò nadie aparte de mis padres y algunos buenos amigos. la falta de trabajo hace a una falta de àmbito social que me està empezando a preocupar. estoy todo el dia elucubrando ideas acerca de còmo ponerme a hablar con alguien...debo confesar que el otro dìa me metì en un super "paki" porque entrò un chico bastante apuesto y se me ocurriò que quizàs encontrarìa algo que decirle en el supermercado. ¿nunca se preguntaron còmo es que terminan algunas personas viviendo en la calle con 20 gatos? yo creo que todo lo que escribì hasta ahora es un buen preambulo para una historia con ese final. jajajajajaja.
bueno, pero no quiero pintar un panorama tan oscuro. si: no tengo trabajo, estoy consumiendo mi dinero y mi juventud. pero tambièn conocì al fanàtico nùmero uno que existe y existirà de calamaro y me hice mi primera amiga serbia. tambièn estoy segura de que en cualquier momento doy un paso adelante y me adiestro en el arte de hablar sola o encarar a gente en la calle.

los quiero mucho y los recontra extraño!! espero que todos esten teniendo un verano de puta madre. con seguridad yo lo estoy teniendo. respecto a mis planes: màs inciertos que nunca. a lo mejor en unas semanitas estemos organizando mi bienvenida con choris. reservense!

28 de septiembre de 2010


siempre me da la sensacion de que andas de viaje
eso me gusta de vos
jajaaj
me generas esa sensacion
de movvimiento volador

15 de abril de 2010

llueve que te llueve

los días siguientes fueron de enfermedad y lluvia. mucho ron y comida del cheff catalán. contra el mal tiempo, recibí un mail de xavier (él catalán de las fuentes y la super noche en barcelona) con:

Gotas

la lluvia
me ata
con hilos
tan
finos
que
procuro
evitar
cualquier
sobresalto
no
vaya
a ser
que
se
parta
por
algún
sitio
delicioso
y se
destense
el cielo
des
afinando
así
el misterio
liberado
de
tanta
paz
milagrosa.

poesía de paco bello.
1.3.2010



el sol llegó con el mes de marzo. el primero chaouen se puso hermoso. pasamos el día en la terraza del hospedaje, comiendo naranjas del futuro y huevos revueltos, charlando, fumando, tomando té y disfrutando de una vista increible de la ciudad azúl.

take me down to the paradise city

28.2.2010

el hospedaje en chaouen cuesta 5 dolares la noche. Tiene wifi, living, cocinita y terraza. Como era de esperarse, me encontré con personajes de todos los colores en este paraiso.
Subí a dejar mis cosas en la habitación y en menos de cinco minutos estaba fumando hach y tomando un ron contrabandeado con mis nuevos amigos.
estaba josé -un milico retirado español, treintañero, loco como una cabra, fumado todo el dia, generoso y buena onda, que estaba instaladísimo en el hostal hace unos 20 días; ralphie -un inglés de bristol, prófugo de la ley (se había sacado la pulserita que le puso la policia en el pie para ubicarlo donde fuera que esté por haber defendido a unas amigas hippies en una manifestación) sin dientes, bonachón y gracioso, también instalado en el hostal sin planes de abandonarlo; dos alemanes cuarentones de berlin cuyos nombres nunca comprendí, ultra veganos y pacifistas; una vieja hippie de sesenta años, artista plástica en busca de inspiración; carl -un pibito australiano de 19 años que estaba recorriendo el mundo con los sueldos de su primer trabajo; una piba mala onda a la que le dedicaré una entrada completa; youseff, el catalán simpaticón y cheff que nos cocinó todas las noches; tibo, el francés de mis sueños acróbata de circo y otro par de franceses locos -profesores de historia- que andaban por ahí. teníamos guitarra y nadie sabñia tocar, así que pude deleitarlos con algunos de mis mejores hits.
la bienvenida no pudo ser mejor, me sentí en casa inmediatamente. les conté que en pocos días era mi cumple y todos se emocionaron. cocinamos y cenamos todos juntos: esa noche me empecé a enfermar, pasé los próximos 4 días con gripe, pero ¿qué corno importa la gripe estando en el liugar más mágico del mundo?

jose
ralphieboy
uno de los profes y su novia

chaouen

28.2.2010

chaouen (cuerno) es en realidad chefchaouen (nombre que le dieron los españoles: mira el cuerno ¿?); es un pueblo entre montañas. cuesta arriba, cuesta abajo, cuesta ubicarse.
caminé con mi mochila de acá para allá hasta que un amable hombre se ofreció a llevarme a un hospedaje. él subía y bajaba las cuestas con una habilidad nunca vista y muy lejana a mis pasos cortos, torpes y sin aire. llegamos finalmente a un hospedaje en el centro de la medina (más túneles y callejuelas que nunca): el señor amable me pide su paga. le doy 50 centavos de euro. “no, son dos euros”. tomá tus dos euros, choto, que la vida te los cobre.

el que quiere celeste que le cueste

28.2.2010

mi destino final era chefchaouen: lugar paradisíaco e imperdible al norte de marruecos. para llegar ahí tenía que tomar un bus a fez (unas 12 horas) y de ahí uno a chaouen (unas 3 horas más).
todo lo que parecía simple no lo fue. partiendo de la base de que mi bus salió unas seis horas más tarde de lo que debía, todo el resto del plan funcionó catastróficamente.
el trato preferencial que había logrado recibir en mi viaje duró poco. en el medio de la ruta se subió una horda de berebers que copó el pasillo y todos los asientos libres. uno se sentó en la mitad de mi doble-asiento y procuraba tocarme la pierna; fue un constante tira y afloje en el que yo terminé acurrucada en un rincón. cuando logré adaptarme a mi nueva situación y dormirme contra el vidrio de la ventana: señorita, hay que cambiar de bus.
ok: resignación y paz, pensé. resignación y paz.
llegamos a fez. Listo ¡vamos! ya casi estoy: un viaje más y ya estoy.
la terminal de fez es un mundo violento: la gente te grita, la gente te lleva del brazo, la gente te vende cosas, la gente te habla aunque no le entiendas. victima de ésto fue que terminé con un pasaje hacia nosedonde en la mano y nadie que me pudiera explicar qué corno acababa de suceder. lloré, pataleé, hice escándalo y finalmente me explicaron que no había buses a chefchaouen y que me habían dado un pasaje a tetouan que es a mitad de camino y que ahí debía tomar otro bus que me dejara el chaouen ¡chadetumadre!
un señor muy amable me vio desamparada y se ofreció a ayudarme: él también iba a chaouen, nos bajaríamos juntos en tetouan y buscaríamos el siguiente bus ¡bingo!
tomamos el nuevo micro. yo moría de hambre pero también de vergüenza de sacar mi pic nic preparado el día anterior (bananas y queso) que apestaba; finalmente lo saqué, inundando de olor al micro entero. me hundí en el asiento y comí con ganas, deseando con todas mis fuerzas que mi amigo filántropo no me abandonara al ser testigo de la asquerosidad que estaba haciendo. no satisfecha con haber atestado el micro con olor a banana, después de comer me dio sueño. es muy feo dormitar: uno está a medias muerto y a medias absolutamente consciente de que está haciendo un papelón. me daba cuenta de que tenía la cabeza tirada para atrás y la boca abierta de par en par; la cerraba. la escena se repitió unas 15 veces, con más o menos ronquidos. incluso ahora mi compañero se mantuvo a mi lado.
llegamos a tetouan y el señor me llevó rápido a un puestito, se sienta, pide comida. nos traen dos platos. yo tenía muy pocas ganas de hacer amigos y muchas ganas de llegar a destino, sin embargo me digné a almorzar con el señor antes de seguir camino.
con la panza llena, fuimos a buscar un “big taxi” que nos llevara. a mi acompañante no le gustó el precio que nos dieron “It´s for tourists”, repetía. yo sufría las consecuencias de mi sobreadaptación a los locales mientras veía a un grupito de pibes españoles subirse a un big taxi rumbo a chaouen; puta, qué fácil sería acercarme, charlarles y tener compañeros por el resto del viaje. pero no hice nada; permanecí fiel a mi compañero inicial. fuimos a averiguar por los buses y estaban todos llenos; la “terminal” era un mundo de gente, coches y burros paseando azarosamente por un terreno de tierra entre montañas. tenía sueño y hambre, me la jugué: querido amigo, yo creo que me voy a tomar el taxi. entendió mi decisión y me acompañó, nos despedimos y yo emprendí lo que -con mucha suerte- sería mi viaje final hacia chefchaouen.
unas tres horas de demasiado contacto físico entre los pasajeros del taxi después, llegamos a destino.
a primera vista, chefchaouen parecía ser todo lo prometido y más. así como tengo un pensamiento recurrente para cada vez que me quedo sola, tengo otro para cada vez que llego a un lugar: ¿qué cosas me pasarán acá?

el calor de la amistad

27.2.2010

tras habernos despedido de los vascos, quedamos sólo los nipones. nos quedaban pocas horas en marrakech y yo no quería ni pensar en la tristeza de tener que despedirme de mis nuevos afectos. le compramos un chocolate a la chica que atendía en el hostal (ya era, efectivamente, casi familia) y volvimos a armar los bolsos. en el hospedaje, nos sacamos un foto con la polaroid de yuki; ahora viaja en mi billetera con mi colección de retratos.
llego la hora de partir; yuki y el polaco mala onda nos acompañaron a tomar un taxi. el polaco me dio charla y me llevó la mochila, lo cual me hizo sentir culpable de no quererlo tanto.
la avenida es enorme y el tránsito imposible. paramos mil taxis: ninguno tenía taxímetro ni nos quería poner un precio fijo. rambo, absolutamente determinado a no ser estafado por un taxista, los dejaba ir. finalmente conseguimos uno. nos despedimos del polaco entre ruidos de bocinas, humos tóxicos y vendedores de galletitas. decirle adiós a yuki fue imposible; no me salían las palabras y de nuevo me vinieron las lágrimas ¡puta madre! siempre pensé que a esta edad ya iba a ser más capaz de controlar mi extrema sensibilidad: error.
le dije un poco de lo que pensaba: que es una persona hermosa y que la iba a extrañar. que se cuidara. ella me dio un sobre: mi regalo de cumpleaños de parte de yuki y rambo, a abrir recién el 3 de marzo -¡qué intriga!
me subí al taxi y rambo y yo nos quedamos un rato en silencio. creo que él estaba tan triste como yo. qué cosa rara estos japoneses: rambo y yuki se querían un montón, pero cuando se saludaron casi que lo hacen con un apretón de manos. los noté incómodos, no se abrazaron; quizás me perdí una parte de la historia ahí.
llegamos con rambo a la terminal de bus a tiempo. buscamos mi punto de partida, nos dijimos “good people”, nos abrazamos, nos prometimos escribirnos y nos dijimos chau. yo lo miré, con sus chancletas, su mochilita, su remera de marrakech: lo quise.
“otra vez sola” es el pensamiento que me viene a la cabeza cada vez que me termino de despedir de alguien. es una sensación que oscila entre el vacío y la emoción: ¿qué será lo que vendrá?
esta vez no fue la excepción; “otra vez sola”, pensé mientras me disponía a encontrar a alguien que me diera información sobre el bus. llovía, era de noche. me enteré de que por no se qué razón mi bus no salía a las 10, sino a las 11 y media. puteé. busqué a rambo y lo encontré. nos tomamos un café, volvimos a charlar.
se hizo la hora en que ambos teníamos que tomar nuestros respectivos buses: pobre rambo tenía una especie de papelucho que parecía cualquier cosa menos un pasaje de bus, nadie le sabía decir dónde esperarlo ni a qué hora vendría. nos despedimos en esas circunstancias; yo me fui rogando que el japonés llegara a destino sano y salvo (llegó, ya me escribió desde japón).
encontré mi micro, me subí, me acomodé en mi butaquita y me dispuse para las próximas 12 horas de viaje. la gente empezó a subir y a hacer lo mismo. cuando estaba a punto de hacer las paces con el olor y el mal aspecto de mi transporte, se escucharon unos gritos y la gente empezó a bajar del micro. bajé: por más de que me gustaba la idea, no tenía sentido ser el unipasajero.
nadie explicaba nada, nadie decía nada que yo pudiera entender. llovía, era de noche, el micro arrancó y se fue y todos mis compañeros de viaje se esfumaron de mi vista más rápido de lo que canta un gallo: momento perfecto para otro ataquecito. agarré al primer marroquí que encontré: que qué pasa, que mi bus, que el viaje, que no entiendo nada y nadie explica nada. me llevó con otro que me llevó con otro y con otro que era el encargado de la empresa: el bus tenía desperfectos técnicos, teníamos que esperar a que llegara otro y recién entonces salir. como favor me llevó a la oficina de la empresa y me aconsejó que esperara ahí hasta que llegara el nuevo trasporte. eran ya las 12 y pico, quien no estaba durmiendo en el piso de la terminal, se estaba quejando a los gritos. yo recordé los consejos de mi primer amigo marroquí: en marruecos hay que olvidarse del tiempo, de la distancia, hay que relajarse. y me relajé, esperé tranquila: se vé que mi pasividad conquistó a los encargados de la empresa.
pasaban las horas en la terminal y nada. fui tantas veces al baño que ya me dejaron de cobrar (si, como en bolivia te cobran por mear en un agujero en el suelo). me hice amiga de los vendedores y los bebedores. terminé quedándome dormida en el piso; el encargado de la empresa me hizo una camita con cartones adentro de la oficina y me llamó a dormir ahí.
me despertaron sólo para avisarme que el bus había llegado. eran las 3 de la mañana; uno de los señores subió conmigo y me dijo: te vamos a dar dos asientos. qué coche cama ni ocho cuartos: me estiré en mis dos butacas pensando en que lo único malo de esa noche había sido que podría haber pasado todas esas horas con yuki; pensar así me puso muy triste y muy contenta a la vez.

13 de abril de 2010

9 de abril de 2010

el alma de la fiesta



estabamos disfrutando de nuestra última tarde en marrakech tomándonos un té en el hospedaje, cuando tocaron a la puerta. no atendía nadie, entonces decidimos ir a ver quién era. al primer giro del picaporte nos encontramos inmersos en una fiesta enorme entre músicos que tocaban tambores, trompetas, panderetas, turbantes y cuerpos bailando amontonados en la calle estrechita. una especie de pogo a la marroquí: exactamente lo que nos faltaba para terminar de quererlos. nunca entendimos bien el por qué del festejo, pero ¡bienvenido sea!

vete! olvida mi nombre, mi cara, mi casa

a pedido del público, la escritora de este blog ha decidido inugurar la sección “personajes” de sus relatos. y como con los pedidos venía el reclamo de que fueran retratos absolutamente sinceros, voy a comenzar con uno de un pibito que no me cayó bien.

la última noche de todos juntos en marrakech, habíamos quedado en cenar en la plaza central. a cierta hora, cuando empieza a oscurecer, los mozos empiezan a montar mesas y carpas en la plaza y rápidamente todo se convierte en una especie de restaurant al aire libre; con gente cocinando y comiendo por todos lados y farolitos de luces.

yuki y yo salimos del hostal al encuentro con los demás y en la puerta nos encontramos con un pibe fumando solo.

-¿estará solo?

-parece…

-¿lo invitaamos a comer?

-no ver por qué no.

el fumador resultó ser un polaco que estaba recorriendo el atlas en bici. decidió venir a comer con nosotros, ¿why not? estuvo bueno: de hecho, durante la comida pudimos enterarnos de lo mierda que era la cocina marroquí y los marroquíes también para nuestro nuevo amigo –cuyo nombre gracias a dios no recuerdo.

al día siguiente yuki y yo recibimos un regalo en el zoco, nos quedamos chalrando y tomando té con un vendedor que terminó regalándonos una especie de palosanto marroquí (delicioso) a cada una. volvimos al hostal super contentas alardeando de nuestras adquisiciones, por desgracia sólo nos encontramos con nuestro polaco:

-¡nos regalaron algo!

-sí, seguro. acá nadie regala nada

-de hecho sí, una especie de madera que la quemas y tiene rico olor

-¿and what about it?¿does it make you high or something? (este comentario no tiene traducción por lo arrogantemente desagradable que es).

soporté sus historias sobre peliculas de hollywood en las que él trabajó de camarógrafo pero que no pudieron llegar al cine por x o por y, soporté sus cuentos de viajes por el mundo a medio precio porque su mamá era azafata, soporté mucho más de la cuenta, pero perdí la paciencia ya hacia el final.

los vascos eran los primeros en irse de marrakech; los saludamos en la plaza y uno pidió una última foto de todos juntos (polaco incluído). en la foto se ve a todos abrazados y al polaco aislado, mirando al costado.

-I just don´t like to be in cliché photos.

hablemos de clichés, turista jipoide estudiante de cine pedante, mala onda, esnob y que le cae mal a todos ¿eh?



bueno, es que no me gustó de entrada.

27 de marzo de 2010

yo quiero tener un millón de amigos



además de todo lo que ya conté sobre suguru (rambo) y yuki, debo contar que nos hicimos muy buenos amigos.
llegó un momento en que yuki -por propia voluntad- decidió nunca volver de la calle sin haber comprado un chocolate para mí. llegamos a coordinar naturalmente la hora a la que sentíamos necesidad de volver a dormir una siestita, prometimos visitarnos pronto. sin intercambiar palabras conmigo, suguru me hizo quererlo.
se me dibuja una sonrisa acordándome de las noches en el hostal. cada uno acostado en su cama, en la oscuridad absoluta y sin poder dormir de la risa.
rambo se iluminaba con la luna, o algo. agarraba su teléfono megaguachi tecnológico delfuturo que traía un traductor (de esos que te pronuncian la palabra que buscas) y nos empezaba a tirar frases y palabras mal pronunciadas por el robot; lo que nos hacía reír una y otra vez indefectiblemente era cuando lo hacía gritar:
-¡¡SOCORRO!!
nos dolía la panza, no podíamos respirar. y cuando pensábamos que ya pasaba, que volvíamos a respirar, que se calmaba el tuntun del corazón, otra vez: el robot gritando, o alguna historia del día, sobre regateos, sobre compras de medias y remeras (como expliqué en un post anterior, rambo viajaba con una remera, un pantalón y un jean; nos cagábamos de risa cuando encontrábamos sobre su cama un par de medias recien comprado o alguna de las tantas remera de marrakech que consiguió durante el viaje), sobre un viaje en taxi (son increíbles las maniobras lingüísticas de los japoneses para no ser estafados por los taxistas marroquíes).
¡gracias japón por tanta alegría!

ay, ¡qué bonito es volar!

en marrakech me tocó compartir la habitación con mis amigos japoneses yuki y suguru. cada uno había empezado el viaje por su cuenta y terminaron, como yo, siendo parte del grupo.
fue muy interesante compartir estos días con gente de lugares tan distintos y poder llegar a conocer algo sobre sus estilos de vida. de los vascos aprendí historia, algunas palabras sueltas de euskera, escuché su música. de los japoneses aprendí otro tanto. para empezar, escuché sobre su difícil estilo de vida: primero los estrictos regímenes universitarios, el complicado mundo laboral -empiezan a buscar trabajo unos seis meses antes de recibirse, y cuando empiezan a trabajar lo hacen por alrededor de unas 12 horas al día, con vacaciones de una semana al año (no se les va extendiendo el tiempo, siempre es lo mismo), con suerte-. me contaron que es muy raro que un japones deje su trabajo (le sería muy difícil conseguir otro) y que pasan casi toda la vida en un mismo lugar, dedicándose a la misma cosa. que al trabajo no se puede llevar el pelo teñido (yuki lo tenía castaño y le exigían que se lo volviera a negro), ni las uñas pintadas. lo sentí mucho por ellos, e inevitablemente me vino el pensamiento a la cabeza: ¡estos japoneses son un bajón!
resulta que no, me equivoqué; a pesar de todas las exigencias y presiones que tenían encima, los dos japoneses que tuve la suerte de conocer eran absolutamente geniales.
como dije antes, nos tocó compartir habitación; éso hizo que llegáramos a conocer mucho mejor nuestras historias y nuestros hábitos.
por ejemplo, rambo se levanta todos los días a las 5 de la mañana. automáticamente (¡¡¡¿¿¿!!!???)(rambo, me haces ruido a las 5 de la mañana y te incendio la mochila). en marrakech, rambo se baña todas las mañanas con agua helada (todavía no están encendidas las duchas calientes) (me vuelvo a felicitar por el apodo tan bien puesto).
ya habituadas a levantarnos “tarde” y que rambo ya no esté, una mañana yuki y yo desayunamos y salimos de paseo. volvimos al hostal y rambo todavía no estaba ahí. volvimos a salir. ni rastros de rambo durante todo el día. cenamos sin él y volvimos al hogar: lo encontramos sentado frente a la tele con la encargada del hostal (una mujer que andaba todo el día en pijama mirando novelas en una tele minúscula en un rincón del edificio) y otra chica.
-¡RAMBO! ¿dónde estabas?
-my family (nos señala a las dos mujeres)

resulta que las mujeres -siguiendo las normas de la cariñosa hospitalidad marroquí- lo vieron solo y lo invitaron a cenar y mirar la tele con ellas. rambo estaba conmovido.
-good people, very good people, nos dijo en su escueto inglés.

rambo estaba por terminar de cursar ingeniería mecánica en una de las universidades más exigentes de japón y ya tenía un puesto laboral esperándolo. tenía pesadillas con volver a esa ineludible realidad, la odiaba tanto como inevitable era su vuelta a japón. a partir del suceso de la cena, el japonés empezó a elucubrar un plan para ser empleado en el hostal y quedarse ahí a vivir con lo que él llamaba su nueva familia -lo contaba y yo siempre pensaba que se estaría aguantando las lágrimas. lamentablemente, la distancia impuesta por el lenguaje (qué gracioso que fue verlo ahí cenando en silencio, comunicándose con sonrisas y agradecimientos exagerados en japonés)y la marca que nos dejan las enseñanzas que mamamos de chicos hicieron de su sueño un imposible. de todas maneras, el poder soñar de por si es un placer que no todos tienen. ..........................................rambo cena con su nueva familia

comprar barato o que tu madre sufra en el intento

27.2.2010

pasear por el zoco de marrakech es muy divertido. hay muchísimas cosas hermosas y la gente tiene muy buen sentido del humor. La primera vez que lo recorrí fue con yuki. ibamos decididísimas a regatear o morir. Finalmente no compramos nada porque nunca logramos llegar a un precio coherente. a nuestro favor: ligamos menta fresca gratis y un pedacito de una especie de palo santo marroquí (tiene un olor delicioso) cada una.
haciendo frente a nuestro fracaso, decidimos volver al zoco con rambo, que parecía tener mano con el regateo. verlo en acción fue una de esas cosas que nunca se olvidan; su estrategia era infalible.
iba con la plata justa que quería pagar en la mano. examinaba al producto por un buen rato; el vendedor se le paraba al lado. rambo entonces le echaba una mirada de costado, muy seria: how much?
el vendedor siempre le daba un precio inicial mucho más bajo que los que habíamos conseguido yuki y yo; también el vendedor solo lo empezaba a bajar más y más. rambo ofrecía su precio final, poniendole el billete en la cara al otro, intentando que lo agarrara; golpe a golpe, rambo siempre llevaba las de ganar. no aflojaba nunca. lo llegamos a ver decirle al vendedor que el producto era para su mamá que estaba enferma (por alguna razón que no quise averiguar, rambo no quería a su mamá, entonces no le pesaba la mentira). éso es lo que yo llamo un comprador pecho frío.

verde que te quiero verde

26.2.2010

tras haber recorrido varias veces los pasillos que llevan de nuestro hostal a la plaza principal, todos los vendedores nos conocían y ya nos habíamos comprometido a muchísimas cosas que no teníamos intención de hacer: sí, a la vuelta venimos a ver las fotos del tour; sí, a la vuelta me compro la cartera; sí, a la vuelta me mostrás los collares. nos quedamos sin caminos paralelos para volver al hostal.
en una de esas idas y venidas, yuki y yo nos dejamos convencer por un niño de unos 19 años: entramos a su negocio y nos empezó a mostrar chucherías. el asunto es que el joven era irresistiblemente hermoso, lo cual hacía imposible negarse a su pedido. disfrutamos del eterno despliegue de productos para todos los bolsillos, sexos, edades con mucha paciencia. de repente lo vimos sacar su artillería pesada: una caja de collares hechos por gente de su pueblo.
-estamos apuradas, venimos a la vuelta a verlos.
-beno, aquí las espero.
salimos de la tienda y yo explotaba la necesidad de expresar mi admiración hacia la belleza de aquel adolescente, pero me reprimía la vergüenza de ser una vieja verde:
-yuki, pienso que en marruecos hay gente muy linda. pero físicamente linda.
yuki no le dio mucha pelota a mi comentario. a la vuelta pasamos a ver los collares bereber; adentro de la tienda me dí cuenta de que estábamos las dos mirando fijo al chico y ni nos enteramos de los collares y las artesanías que con tanto arte nos estaba intentando vender.
finalmente logramos escapar; caminando de vuelta, yuki me dice:
-dani, pienso que en marruecos hay gente muy muy hermosa, físicamente.

nos reímos un buen rato y nunca más tomamos otro camino que el que pasaba por la puerta de la tienda del adolescente hot.

21 de marzo de 2010

mind the gap

estoy chateando con mi madre que me dice -de repente y de la nada:

marisel dice:
Dani me parece que no voy a usar mas las mayusculas porque nadie las usa...
dani dice:
jajajajajaja
dani dice:
JAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJA
dani dice:
JAJAJAJAJAJJAJAJAJA
marisel dice:
Bueno pero para comenzar la oracion sí....